By Carmen Gomez | 27 octubre 2020 | 0 Comments

Cómo mantenerse productivo con simples hábitos

Cuando hace unos años empecé a trabajar en remoto, una antigua compañera me dio este consejo: » Vístete cada día como si fueras a la oficina, sal de tu casa a cambiar de aires y dirígete a tu espacio de trabajo en casa o desde donde hayas decidido trabajar». Desde entonces ya no me planteo volver a una oficina a trabajar de lunes a viernes de 9 a 5.

Tras más de  seis meses de pandemia y teletrabajo forzoso, los empleados nuevos en el teletrabajo están intentando encontrar la manera de cómo crear un espacio de trabajo en casa cómodo pero que les haga productivos. Comparto algunas recomendaciones basadas en mi experiencia que espero os sea de utilidad.

  • Nutrir tu productividad

Nuestros hogares han pasado a convertirse en escuela, hospital, oficina,…con mucha actividad y sobre todo distracciones que nos dificultan la concentración a la hora de trabajar desde nuestro espacio oficina desde casa. Empezando por nuestro espacio mental de oficina.

Encontrar el espacio más tranquilo, que te ofrezca más privacidad y con menos ruido de la casa, sobre el que trabajar para convertirlo en nuestro oficina desde casa es fundamental. Identificar cuales son las interrupciones más frecuentes y trabajar en cómo minimizarlas o eliminarlas. En mi caso por ejemplo mis herramientas de trabajo eran movibles. Los días que tenia más gente en casa la cocina era mi espacio de trabajo. Este cambiaba al salón cuando estaba la casa mas tranquila.

El trabajar con dos pantallas me ayudaba bastante a agilizar el trabajo y mejorar mis resultados. Usaba mi portátil para trabajar y la tablet para emails y videollamadas.

El llevar a cabo esos momentos de descanso al menos al principio me costó bastante. Hasta que empecé a ver en mis resultados las consecuencias de no hacerlo. 10 minutos de café para aprovechar a estirar las piernas, hacer algo de ejercicio con la espalda y brazos, o llamar al compañero de la oficina o a tu pareja te aportaba esa frescura para retomar el trabajo con la energía necesaria.

  • Conservar tu bienestar

Disciplina, organización, buena gestión del tiempo y priorización de tareas, resiliencia,…son habilidades clave para teletrabajar. Pero también la resiliencia, la asertividad y el poner límites, y no por ello sentirte mal.

En mis momentos de descanso las actividades que realizo son variadas: desde meditación en otra habitación diferente, a revisar mis plantas, escuchar algo de música o ver algún video que me arranque alguna carcajada. Pero mi máxima es cambiar de espacio.

El usar un pomodoro sobre todo para cuando estoy en proyectos en los que me concentro mucho y me puedo pasar hasta 4 horas sin moverme. Y esto a la larga no es ni saludable ni tampoco productivo para otros proyectos, ni rentable para mi salud. Aunque a mis vecinos no les agrade mucho la idea del sonido despertador a cualquier hora…

En la medida que te sea posible realiza tu trabajo en un espacio con luz natural, que puedas ventilar, que sea cómodo y con menos distracciones. No hace mucho que un cliente me comentó que él se había montado su oficina en una caseta de madera que se había comprado. Y la había instalado en el jardín de su casa. Ingenioso, no?

Este aprendizaje es constante no sólo en cuanto a las herramientas externas si no también en cuanto auto-conocimiento trabajando en remoto, la gestión profesional y personal de las responsabilidades diarias.

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