By Carmen Gomez | 20 noviembre 2020 | 0 Comments

Pros y cons del efecto de la pandemia en el trabajo en remoto

Hacer frente a nuestra nueva REALIDAD  —trabajar desde casa, mantener el distanciamiento físico  y conocer las tecnologías necesarias para el trabajo en remoto impuesto durante la pandemia.

Con el paso del tiempo empezamos a darnos cuenta que en el ámbito laboral las cosas tampoco volverán a ser como antes. Y que el trabajo en remoto ya estaba aquí antes para cambiar y mejorar nuestra calidad de vida y hacernos más competitivos.

Algunos de acuerdo y otros aún en desacuerdo, estas son algunas de los pros del modelo de trabajo en remoto durante estos meses:

  • Equilibrio trabajo – hogar: evitándose muchos desplazamientos, atascos y tiempos malgastados que ahora  permite pasar ese tiempo en casa, haciendo deporte, disfrutando de la familia, amigos,.. Nos ofrece mayores opciones a tener una vida más saludable.
  • Productividad: a pesar de que las distracciones internas y externas continúan pero son de diferente tipo y menos que en la oficina. Por lo cual, la concentración y felicidad es mayor, realizando el trabajo de un modo mas eficiente, eficaz y con menos estrés.
  • Fácil acceso al talento global: con menos barreras de incorporación de talento de cualquier parte del mundo y que agiliza tu negocio al haber miembros del equipo que residan en zonas de diferente huso horario. E inclusivo al poder acceder a cualquier puesto personas con discapacidades.
  • Menos costes para las empresas permitiéndoles redistribuir los presupuestos, ahorrar gastos de la oficina y equipos, y ser más competitivos.

 

Y por otro lado, nos encontramos con los CONS de esta situación para con el teletrabajo:

  • Home office: no todos los empleados cuentan con la posibilidad de tener un espacio idóneo en casa para realizar su trabajo con las condiciones ideales, lo cual acaba afectando a la eficiencia del empleado.
  • Aislamiento y productividad: hasta para el mayor de los introvertidos, necesita relacionarse, estar en contacto. Y sobre todo cuando hablamos de productividad y de una eficiente autogestión. El procrastinar y el distraerse con facilidad no es para un empleado en remoto.
  • Comunicación: si existen posibilidades de malinterpretaciones en el facetoface, estas aumentan en la comunicación escrita. Sobre todo si lo hacemos en un idioma que no dominamos.

¿En mi opinión? Creo que estamos ante unas circunstancias excepcionales y sin precedentes. Pero que es ahora cuando tenemos la oportunidad única de llevar a cabo a gran escala el instaurar el empleo en remoto como la norma y no como la excepción en nuestras empresas. Trabajando en los retos y maximizando las ventajas.

 

 

 

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