By Carmen Gomez | 5 febrero 2021 | 0 Comments

¿Qué hace tener éxito o no del trabajo en remoto?🧐

La Revolución Industrial transformó las ciudades, lo que provocó que los lugares de residencia y el trabajo se volvieran más distantes que nunca. Esta segregación espacial todavía está incrustada en gran medida en el diseño de nuestras ciudades hoy.

Pero la pandemia de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) podría haber llevado a nuestras ciudades a un punto de inflexión igualmente dramático. Trabajar desde casa ha recibido un impulso de gran alcance. Nuestra encuesta anterior a COVID de 277 empleados que trabajaban a distancia y australianos autónomos muestra que la mayoría tenía un espacio de trabajo separado para el teletrabajo y, en general, se sentían satisfechos con su entorno de trabajo a domicilio.

Pero los niveles de satisfacción entre los trabajadores en entornos domiciliarios varían. Identificamos algunos factores clave para explicar estas diferencias.

La motivación laboral de los teletrabajadores aumentó con:

• tener mayores ingresos

• ser un padre soltero con hijos

• vivir en un apartamento

• satisfacción con el tamaño del espacio de trabajo

• calidad del equipo de oficina en casa

• la movilidad de poseer un vehículo privado.

Para los padres solteros australianos, que tienen más probabilidades de ser mujeres que hombres, el teletrabajo en el hogar puede ser una forma eficiente e inteligente de trabajar. Si bien tienen más tiempo en casa para las responsabilidades de cuidados, pueden trabajar y ganar dinero para los gastos del hogar.

Vivir y trabajar en apartamentos puede brindar más oportunidades de interacción social. También puede permitir un uso más eficiente de la energía, reduciendo los costos. Es más probable que los apartamentos y las unidades estén ubicados en áreas urbanas de mayor densidad, que ofrecen un mejor acceso a los servicios de oficina y negocios y otras comodidades.

Al mismo tiempo, hubo factores que disminuyeron la motivación de los teletrabajadores, entre ellos:

• tener un empleo de tiempo completo

• protocolos corporativos complicados

• menos tiempo viviendo en la residencia actual

• sentimientos de aislamiento y distracción

• tener un cómodo acceso al transporte público.

El acceso al transporte público puede parecer contradictorio, pero si bien permite los viajes relacionados con el trabajo, también promueve un mayor compromiso fuera del hogar, distracciones hasta cierto punto y, por lo tanto, menos sentimientos de aislamiento. El equilibrio entre la vida laboral y personal a esta microescala también debe negociarse individualmente.

CUALIDADES DEL LUGAR DE TRABAJO EN CASA DESCUIDADAS

La pandemia ha dado un nuevo impulso al replanteamiento crítico de la urbanización dispersa que se remonta al fuerte aumento de los precios de la energía a principios de la década de 1970. La idea de trabajar desde casa resurgió en los albores de la revolución de las telecomunicaciones a principios de la década de 1980.

Nuestra última experiencia colectiva de trabajar desde casa ha puesto de relieve tanto los escollos como los aspectos positivos.

La literatura académica sobre el teletrabajo de campos como la psicología organizacional se enfoca en maximizar la eficiencia económica y logística. Muchos estudios ignoran los efectos positivos y negativos que tiene en el trabajador estar en el hogar.

CÓMO MEJORAR EL SOPORTE PARA EL TELETRABAJO

Hasta la fecha, las políticas organizativas y de gestión han sido contradictorias. Existen directrices organizativas públicas y privadas y políticas fiscales gubernamentales de apoyo para fomentar el teletrabajo. Estos cubren materias como ergonomía y servicios públicos (internet, electricidad y tecnología).

Pero estas políticas no apoyan de manera práctica o adecuada el acceso de los teletrabajadores a las condiciones adecuadas. Los teletrabajadores todavía pueden quedarse solos con una serie de problemas y desafíos personales.

Muchos de estos problemas tienen su origen en factores relacionados con el lugar. Por ejemplo, aunque las políticas australianas de deducción de impuestos cubren los costos de Internet, electricidad y tecnología, no cubren los costos de capital de las renovaciones de viviendas realizadas para proporcionar una oficina en el hogar o espacio de teletrabajo. Sin embargo, estas modificaciones son de gran importancia para trabajar con éxito desde casa.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha reconocido el riesgo de que las políticas promuevan demasiado el teletrabajo para obtener beneficios económicos. Las consecuencias negativas, como el aumento del aislamiento social, la distracción y el conflicto trabajo-familia, afectan principalmente a los grupos sociales más vulnerables. Incluyen padres monoparentales, personas con discapacidad y personas mayores.

Según nuestra investigación, el gobierno debería:

• fomentar acuerdos formales para trabajar desde casa

• apoyar la modificación de hogares para el teletrabajo para grupos sociales vulnerables

• desarrollar oportunidades en pequeñas ciudades regionales

• fomentar ciudades más compactas

• Desarrollar oficinas y espacios públicos de trabajo compartido a nivel local.

Estas sugerencias de política son consistentes con muchas tendencias recientes de desarrollo urbano de Australia.

¿UNA CIUDAD INTELIGENTE O UNA CIUDAD SABIA?
Parece que el teletrabajo se convertirá en una práctica laboral más arraigada que nunca. Sin embargo, no se han abordado factores como el impacto del hogar y el lugar en la motivación humana.

Con el tiempo, si los gobiernos quieren fomentar el teletrabajo, nuestras ciudades deberán cambiar. Los recursos y la infraestructura deberán estar localizados donde vive la gente, y cada vez más trabaja a nivel nacional, y no solo en distritos de empleo centralizados.

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